Latifa: El antídoto francés contra el islamismo radical / Marieta Frias

Posted on junio 20, 2016, 11:57 am

El alumno de un metro noventa al que temen hasta los profesores está a punto de llorar. Se le empanan los ojos, baja la cabeza, disimula, no quiere que sus compañeros se den cuenta. Cuando la primera lágrima resbala por su mejilla, el llanto ya es imparable. Nadie se burla de él. De hecho, son los más duros del liceo los que también lloran en ese momento. Esta escena es real. Se repite desde hace unos tres años en la mayoría de los institutos de Francia que visita Latifa Ibn Ziaten. Ella es madre de una de las primera víctimas del radicalismo islamista. En marzo de 2012 Mohamed Merah mató, en nombre de Allah, a siete personas. Entre ellas tres niños judíos y un militar musulmán, Imad, el hijo de Latifa. En lugar de encerrarse en su dolor, Latifa fundó una asociación para ayudar a los jóvenes, que como el asesino de su hijo, pueden caer en la tentación del yihadismo. Y son muchos. Sobre todo en las afueras de las grandes ciudades francesas donde la miseria intelectual y el paro alimentan el radicalismo religioso.

La presencia de esta mujer es un bálsamo. El velo con el que cubre sus cabellos es tan neutro que pasa desapercibido. Latifa es una mirada, una sonrisa y una voz capaz de amansar al mas salvaje de los adolescentes a los que se enfrenta hasta cuatro veces por semana. Después del drama de Charlie Hebdo, muchos de esos jóvenes rechazaron el minuto de silencio, es más, en las aulas la consigna era: ‘Todos somos Coulibaly’ (apellido de los hermanos asesinos). Latifa lo sabe cuando entra en el auditorio y por eso les dice enseguida: ‘Escuchadme bien: no sois ni Coulibaly, ni Merah, ni ninguno de esos asesinos que utilizan el Islam como pretexto para matar inocentes. Islam es amor. Leed bien el Corán. No escuchéis a los que lo manipulan y deforman’. ‘No hay derecho a matar a nadie y menos aun por expresarse libremente’. Como parece que el auditorio duda, Latifa les cuenta su vida. Les cuenta, por ejemplo, cómo quiso saber algo mas sobre los asesinos de su hijo. Dos meses después de la muerte de Imad se fue al barrio de Toulouse en el que creció Merah para entender cómo pudo convertirse en un criminal. Cómo pudo arrebatarle la vida a su hijo. Lo que encontró en el barrio de Merah fue el mismo panorama que se ve en tantos y tantos extrarradios de Francia. Jóvenes varones que deambulan sin tener nada que hacer excepto trapichear con droga e imponer la ley del más fuerte. Latifa se acercó a uno de esos grupos y les pregunto por Merah: ‘¡Merah es un héroe señora , un mártir del Islam!’  ‘Pues debéis saber que vuestro héroe mató a mi hijo, también musulmán’ A partir de ahí el tono cambio radicalmente: ‘Le pedimos perdón señora. Mire bien dónde vivimos. No tenemos vida, estamos perdidos, encerrados. Somos como ratas, señora, y las ratas, cuando están encerradas solo tienen rabia’.

Después de este episodio decidió fundar su asociació: IMAD IBN ZIATEN  por la juventud y la paz . Dice que sintió la necesidad de tender una mano a todos esos adolescentes perdidos para hacerles entender que vivimos en una República pacífica en la que con mas o menos dificultades, si uno lucha y trabaja acaba por encontrar su sitio. Que el Islam y la República son perfectamente compatibles. En el liceo del joven que llora apenas puede contener el nudo en la garganta. Con Latifa dan ganas de creer en la República, en la libertad de expresión, en la igualdad de oportunidades, en la diversidad religiosa. En la convivencia. Sus esfuerzos empiezan a dar frutos. Algunos de los amigos de Merah le han pedido ayuda. Quieren salir de la espiral de odio en la que viven. Entre sus éxitos mas recientes también destaca como ha conseguido evitar hace un par de meses que dos jóvenes se vayan a Siria a hacer el Yihad. El Ministerio de Educación apoya su trabajo. El Ayuntamiento del distrito centro de París le ha cedido un despacho para que la Asociación tenga una sede. Latifa trabaja sin descanso y no se cansa. Dice que con cada buena acción que lleva a cabo la Asociación ella ve crecer a su hijo. Imad no ha muerto en vano.

Marieta Frías, periodista en Global Mag de la cadena de TV franco-alemana ARTE.

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